Las
células son las unidades funcionales de todos los organismos vivos.
Contienen una organización molecular y sistemas bioquímicos que son
capaces de:
- almacenar información genética,
- traducir esa información en la síntesis de las moléculas que
forman las células
- producir la energía para llevar a cabo esta actividad a partir
de los nutrimentos que le llegan
- reproducirse pasando a su progenie toda su información genética.
Las células son capaces de adaptarse a cambios en su ambiente
alterando su metabolismo y cuando esos cambios son mayores que los
tolerables se pueden producir daños permanentes llegando hasta producir
la muerte celular. Ejemplos de estos cambios permanentes son los
daños ocacionados por los tóxicos.
Algunas células viven en forma independiente, llevan a cabo todas
las actividades vitales y se les conoce como organismos unicelulares.
Ejemplos de organismos unicelulares son las bacterias, los protozoarios,
algunas algas y hongos unicelulares (como las levaduras).
En otros casos las células se agrupan en conjuntos especializados,
los tejidos y órganos, los cuales realizan determinadas funciones
específicas y en su conjunto constituyen un individuo multicelular.
Los organismos multicelulares superiores, como las plantas y los
animales, pueden estar formados por miles de millones de células
(Figura 1.1.2.A.)
El tamaño de las células de los organismos unicelulares puede variar
desde cilindros o esferas con dimensiones en el rango de una micra,
como las bacterias, hasta glóbulos de varios centímetros de diámetro,
como los huevos de aves que son una sola célula.
Las células de los animales superiores tienen diámetros en el orden
de decenas de micras y en el caso de las plantas hay células de
más de 100 micras de longitud. Las células del sistema nervioso
pueden tener filamentos de hasta un metro de longitud.
Las células de los organismos multicelulares que se reproducen
sexualmente provienen de una sola célula, el huevo fecundado.
Todas las células tienen la misma información genética. Durante
el período embrionario, cuando entran en el proceso de diferenciación
celular, en algunas células sólo se expresa parte de esa información
y cambian de morfología y bioquímica, dando lugar a los diferentes
órganos que conforman el organismo. Son muy diferentes las células
que forman el sistema nervioso, de las células del hígado o las
de los músculos o el corazón aunque contengan exactamente la misma
información genética.
