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Intestino Delgado
Su
función primaria es la digestión y absorción de los alimentos. Sin
embargo, la absorción no es específica para nutrimentos, sino que
cualquier otra substancia, con estructura o propiedades similares
a los nutrimentos, que llegue, ya sea por si sola o presente como
contaminación de los alimentos, podrá también ser absorbida.
Todas
las substancias tóxicas que llegan al intestino delgado y se absorben,
pasan al hígado por medio del sistema portal. Si el organismo no
tiene la capacidad de metabolizar rápidamente la substancia absorbida,
ésta podría originar toxicidad. En el hígado estas substancias pueden
ser transformadas en metabolitos hidrosolubles que pueden ser eliminadas
por la orina o por las heces. El hígado también puede transformar
la substancia absorbida en otras substancias más tóxicas. En el
caso de la eliminación por medio de la orina, la substancia es transportada
en la circulación sanguínea hacia los riñones, donde es filtrada
a través del glomérulo y transportada a través de los túbulos hasta
el túbulo colector, donde la orina ya formada es llevada a la vejiga
urinaria.
En
el caso de la eliminación por heces, la substancia es secretada
por medio de la bilis hacia el intestino grueso.
La
mayoría de las substancias ingeridas se tienen que digerir antes
de ser absorbidas. Para realizar su función de digestión, el intestino
delgado requiere de varias enzimas provenientes de glándulas intestinales,
submucosales, del hígado y del páncreas. La superficie del intestino
se protege de la acción de estas enzimas por medio del moco. El
moco proviene de las mismas glándulas y además de las células goblet
que se encuentran inmersas entre las células de la membrana intestinal.
El
intestino delgado es un tubo delgado y alargado de aproximadamente
6 metros de largo que se inicia en el orificio pilórico en la parte
final del estomago y termina en la unión ileocecal, donde se inicia
el intestino grueso.
Consiste
de tres secciones: el duodeno, el yeyuno y el íleon. La pared de
intestino está formada de tres capas, la primera es la muscularis
mucosa que integra la superficie exterior y separa la mucosa
de la submucosa; la segunda capa es la lámina, que es la
capa intermedia y está constituida por tejido conectivo. Esta capa
contiene vasos sanguíneos, vasos linfáticos, nervios, tejido muscular
liso, tejido conectivo y glóbulos blancos. La tercera capa se encuentra
en el interior o lumen del intestino delgado, es una capa continua
de células epiteliales (células que forman una superficie).

Figura
1.1.3.A. Esquema del Intestino Delgado
En
las células epiteliales del intestino se localiza el vello intestinal
que son extensiones de aproximadamente 0.5-1.5 mm, cuya función
es incrementar el área de la superficie de contacto y por lo tanto,
aumentar la superficie de absorción. Estas vellosidades son más
anchas en el duodeno que en el resto del intestino. La presencia
del vello es primordial para la función óptima del intestino delgado.
La superficie de absorción se hace aún más grande por medio de pequeños
cepillos que cubren el vello intestinal y a los cuales se denominan
microvellos. Los microvellos están cubiertos por membranas
que los protegen contra agentes proteolíticos y mucolíticos. Cualquier
tóxico que altere la estructura morfológica del vello y microvello
afectará la absorción, y por lo tanto ocasionará una posible desnutrición
al disminuir la absorción de proteínas, minerales esenciales y otros
nutrimentosportal.
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