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Riñones
Los
riñones tienen forma de frijol, cada uno mide aproximadamente 10
cm de largo y cerca de 5 cm de ancho. El riñón derecho se encuentra
un poco más abajo que el izquierdo. Los riñones cumplen muchas funciones
entre ellas; la excreción de desechos, la regulación de la homoestasis
total del cuerpo, la regulación del volumen de los fluidos extracelulares
y la composición de los electrolitos. Desempeñan un papel importante
en la síntesis de hormonas que influyen en funciones metabólicas
sistémicas, entre ellas están la eritropoietina, la 1,25-di-OH-vitamina
D3, la renina y varios prostanoides vasoconstrictivos.
El
riñón está formado por dos áreas anatómicas: la corteza y la médula.
La
corteza recibe la mayor parte del flujo sanguíneo y por lo tanto,
cuando un tóxico llega al riñón éste alcanza primeramente la corteza.
La
médula constituye la parte menor del riñón y una porción menor de
sustancias tóxicas alcanzan esta región. Sin embargo los tóxicos
que llegan pueden causar daños considerables, debido a que en esta
región se incrementa grandemente su concentración cuando se reabsorbe
el agua en que llegan disueltos.
La
unidad funcional del riñón es la nefrona a la que comúnmente se
le considera formada de tres secciones: el glomérulo que está formado
de un red capilar porosa que actúa como un filtro plasmático, el
elemento vascular (arteriolas aferentes y eferentes, es decir que
entran y salen al glomérulo), y el elemento tubular que comprende
el túbulo proximal, el túbulo distal, el asa de Henle, y el túbulo
colector. Existen nefronas corticales (que se encuentran totalmente
en la corteza renal) y nefronas juxtamedulares (los elementos tubulares
se encuentran en la médula renal).
Cada
elemento renal cumple con funciones específicas:
- el elemento vascular se encarga de llevar los desechos y otros
materiales a los túbulos para su excreción, regresar los materiales
reabsorbidos por el riñón o ahí sintetizados a la circulación
sistémica y de llevar el oxígeno y otros substratos metabólicos
a la nefrona.
- El glomérulo filtra el plasma y la separación se basa en la
estructura molecular (tamaño, carga eléctrica neta y la forma).
- El elemento tubular reabsorbe o secreta selectivamente al total
del filtrado.

Figura 1.1.3.E.- Representación Esquemática
del Riñón.
Aproximadamente el 99% de las sales y agua son reabsorbidos, así
como todos los azúcares y aminoácidos. El túbulo proximal absorbe
electrolitos como potasio, bicarbonatos, cloruros, fosfatos, calcio
y magnesio. También secreta material a la orina para regular compuestos
orgánicos y algunos iones como el hidrógeno y el potasio.
Algunos tóxicos afectan la integridad renal produciendo diferentes
grados de toxicidad. La respuesta a un insulto tóxico varía desde
aberraciones bioquímicas imperceptibles, hasta necrosis que llevan
a la muerte celular.
Los tóxicos afectan diferentes funciones del riñón por medio de
diferentes mecanismos, por ejemplo:
- la vasoconstricción ocasiona una disminución del flujo sanguíneo
renal
- la disminución en la capacidad de filtración y reducción en
el flujo urinario; conduce a una destrucción de los tejidos.
- afecta el elemento glomerular, alterando su permeabilidad, ocasionando
problemas en la filtración plasmática.
- afecta la función tubular influyendo la capacidad secretora
o de reabsorción de sustancias en este segmento.
Existen diferentes razones por las cuales los riñones son fácil
blanco de ciertos tóxicos:
- debido a la reabsorción de casi el total del agua (99% es reabsorbida);
el tóxico puede alcanzar en el riñón concentraciones 100 veces
mayores que en la sangre.
- recibe aproximadamente 1160 ml/min de sangre (25% del gasto
cardiaco), debido a esta gran perfusión, una substancia tóxica
en la sangre llegará fácilmente a los riñones.
- produce bioactivaciones de varios xenobióticos en los segmentos
S2 y S3 del túbulo proximal.
El riñón tiene gran importancia como órgano de desintoxicación
debido a que produce cambios en los tóxicos que los hace inocuos
o menos tóxicos y facilitan su excreción vía la orina.
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