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1.2.7
Dosis
Dosis
es un concepto con el que la mayoría está más o menos familiarizado.
El hombre primitivo sabía como usar los venenos de animales y de
extractos de plantas para cazar, para agredir o defenderse y también
asoció el uso de preparaciones específicas para controlar determinadas
enfermedades. En estos usos está implícita la pregunta ¿qué tanto
tóxico (o droga) se necesita para alcanzar un efecto determinado?
Sabemos
que la aspirina quita el dolor, si alguien tiene dolor de cabeza
y se toma una sola pastilla, no se le quita, si toma dos pastillas
obtiene el efecto deseado, pero si se toma todo el frasco se muere.
Es decir; hay una cantidad de substancia que no produce efecto alguno,
una cantidad mayor que sí produce respuestas biológicas y los efectos
crecen al incrementarse la cantidad hasta que se vuelven efectos
adversos y hasta letales.
La
relación entre el tipo de respuesta y la dosis suministrada fue
analizada desde los tiempos de Paracelsus, quien en 1493 expresó
que todos los remedios son venenos y la diferencia entre remedio
y veneno es la dosis correcta.
Hay
un dicho popular que expresa esta idea "poco veneno no mata".
La
dosis de exposición está definida por la cantidad de substancia
a la que se expone el organismo y el tiempo durante el que estuvo
expuesto.
La
dosis determina el tipo y magnitud de la respuesta biológica
y éste es un concepto central de la toxicología.
El
efecto adverso o daño es una función de la dosis y de
las condiciones de exposición (vía de ingreso, duración y frecuencia
de las exposiciones, tasa de contacto con el medio contaminado,
etc.).
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