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2.3.1.3
Absorción cutánea
La
piel, a diferencia del epitelio del intestino y de los alvéolos
pulmonares, no está diseñada para la absorción de substancias útiles
al organismo. La permeabilidad a través de la piel es muy baja debido
a que está formada, como ya se vio anteriormente, por varias capas,
algunas de ellas muy gruesas, y con muy escasa irrigación sanguínea.
Para
que una substancia se absorba por la piel debe difundirse a través
del estrato córneo y las demás capas de la epidermis, antes de contactar
los vasos capilares sanguíneos y linfáticos de la dermis y pasar
al torrente sanguíneo. El transporte a través de la piel es por
difusión simple ya que este órgano no cuenta con mecanismos de transporte
activo. Por el estrato córneo sólo pueden pasar los lípidos. La
absorción en los folículos y en las glándulas se considera despreciable.
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La velocidad de absorción depende de varios factores entre
los que se incluyen
- la concentración del tóxico
- la magnitud y localización en el cuerpo del área expuesta
- la condición de la piel. La hidratación, quemaduras y
ciertas enfermedades incrementan la permeabilidad
- la velocidad de flujo sanguíneo
- temperatura y humedad ambiental
- la interacción con otras substancias que puedan modificar
la permeabilidad de la piel.
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