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2.3.2
Distribución
Se
entiende por distribución de un tóxico su localización y concentración
en los diferentes tejidos.
La
distribución no es la acción de transportar el tóxico. Por ejemplo,
cuando se dice que un compuesto se distribuye en los órganos A,
B y C, no se refiere a como el compuesto se desplazó desde la superficie
de absorción hasta los órganos A, B y C, sino al hecho de que el
tóxico aparece en esos órganos con una concentración a, b y c respectivamente.
Una
vez que el tóxico ha llegado al torrente sanguíneo, se puede transportar
a distintos destinos:
- sus sitios de acción
- uno o varios almacenes de depósito. Los almacenes de depósitos
son los sitios donde se puede acumular el compuesto y que no
es su sitio de acción. Ejemplos de almacenes de depósito
son el hígado, los riñones, el tejido adiposo y el tejido óseo
- diversos órganos para su biotransformación
La distribución depende de:
- del flujo sanguíneo,
- la velocidad de difusión en las interfaces sangre-tejido,
la cual depende del coeficiente de partición,
- la permeabilidad de la membrana y
- de la afinidad del tejido por el compuesto.
En el camino hacia el sitio de acción, el compuesto puede
ser:
- captado por las proteínas plasmáticas
- transportado hacia determinadas células
- ver restringido su paso por membranas selectivas
- ser lo suficientemente liposoluble como para ser almacenado
en el tejido graso
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