| 2.4.2.3
Influencia del organismo receptor
Como
vimos en la primera parte, la respuesta tóxica puede variar de un
organismo a otro, aunque sean de la misma especie, raza o sexo y
también vimos que las respuestas de organismos de diferentes especies
pueden ser similares a dosis similares y que estas similitudes y
diferencias podían explicarse con estudios de metabolismo comparado.
Los
factores relacionados con el organismo receptor que tienen influencia
sobre la toxicidad de una substancia pueden ser genéticos (especie,
cepa, sexo, individuo) o fisiológicos (embarazo, edad, estado nutricio,
estado hormonal, estado de salud).
Factores
genéticos.
La
presencia o ausencia de un determinado camino metabólico está determinada
por la constitución genética del individuo. Estas diferencias genéticas
pueden resultar en diferencias en el ADME de una substancia en un
organismo y por ende de la respuesta tóxica en condiciones determinadas.
El
hecho de que organismos de diferente especie puedan presentar relaciones
dosis-respuesta similares, se dijo que es la razón de que se puedan
extrapolar a humanos los datos toxicológicos obtenidos con animales
de estudio (ratones, ratas, conejos, perros y monos). Las respuestas
serán más parecidas entre más semejantes sean los caminos metabólicos
que siga el xenobiótico en el hombre y en el modelo animal.
Anteriormente
vimos que, el polimorfismo genético puede afectar la capacidad de
un organismo para biotransformar un compuesto exógeno, lo cual afecta
su toxicidad. Por ejemplo; los organismos con niveles bajos de colinesterasa
sérica son más sensibles a ciertos insecticidas organofosforados.
Otro ejemplo es el polimorfismo de la paraoxonasa sérica, una enzima
que cataliza la hidrólisis de ésteres organofosfatados, carbamato
y ésteres de ácidos carboxílicos aromáticos. La paraoxona es un
inhibidor de la colinesterasa sérica y es un intermediario en el
metabolismo del paratión. Así que, un valor alto de paraoxonasa
protege de los efectos tóxicos del paratión.
Género.
Se ha observado que algunos tóxicos presentan respuestas diferentes,
dependiendo del sexo del organismo expuesto y algunas de estas diferencias
se pueden explicar en base a las diferencias hormonales entre los
dos sexos, y los efectos que estas hormonas tienen en los procesos
de absorción, distribución, biotransformación y excreción, especialmente
la presencia o ausencia de testosterona o estrógeno.
Estas
diferencias se pueden atribuir a las diferencias en la actividad
de enzimas de biotransformación que están bajo control hormonal.
En humanos las diferencias en metabolismo de los xenobióticos está
menos influenciada por el sexo que en algunas especies de animales
experimentales como las ratas.
Las
ratas macho adultas tienen tasas metabólicas más altas que las hembras
para muchos compuestos y esto las hace más susceptibles a ciertas
substancias, por ejemplo la aflatoxina B1. Pero también
hay substancias que causan mayor toxicidad en hembras. Las ratas
hembras tienen mayor susceptibilidad a los insecticidas azinfosfometilo
y paratión. Las ratas hembras bioactivan más rápidamente el paratión
produciendo paraoxón, un inhibidor de la colinesterasa, y por lo
tanto, el paratión es más tóxico para las hembras debido a las concentraciones
más altas de paraoxona.
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Tabla.- 2.4.2.B.- Tóxicos con Susceptibilidad Diferente en
Cada Sexo en la Rata
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| Mayor susceptibilidad en machos |
Mayor susceptibilidad en hembras |
| Plomo |
Warfarina |
| Aflatoxina B1 |
Estricnina |
| Epinefrina |
Hexobarbital |
| Vapores de gasolina sin plomo |
Paratión |
Las
ratas macho desarrollan nefrotoxicidad después de la exposición
repetida a los vapores de la gasolina sin plomo. La diferencia en
toxicidad se asocia al mayor nivel sanguíneo de la alfa-2-microhemoglobina,
proteína a la que se liga uno de los componentes de la gasolina
sin plomo. Cuando el complejo formado llega al riñón causa la formación
de tumores. Las ratas hembras, los ratones de ambos sexos y el hombre
no desarrollan esta nefrotoxicidad. Se piensa que se debe al bajo
nivel o total ausencia de la alfa-2-microhemoglobina en estos organismos.
Herencia.-
Se continua discutiendo si el cáncer es una enfermedad hereditaria
o no. Hay unos cánceres que definitivamente son hereditarios y otros
en los que la predisposición juega un papel importante en la génesis
de varios cánceres comunes. Un ejemplo de cáncer hereditario es
el retinoblastoma infantil. La predisposición a este tumor muestra
un modo de transmisión autosomal dominante. La inmunodeficiencia
y la deficiencia en la reparación del ADN son defectos hereditarios
que favorecen el desarrollo de cáncer.
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Tabla 2.4.2.C. Herencia y cáncer
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| Cáncer |
Tipo de Herencia
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Características
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| Neoplasmas hereditarios |
|
|
| Retinoblastoma |
Dominante
|
Incapacidad de suprimir tumores |
| Liposis adenomatosa |
Dominante
|
Adenocarcinoma del colon |
| Neurofrimatosis tipo I |
Dominante
|
Gliomas del cerebro y nervio óptico |
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|
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| Defecto en reparación del ADN |
|
|
| Xerodermia pigmentosa |
Recesivo
|
No reparación de excisiones |
| Anemia de Franconi |
Recesivo
|
No reparación de ligaduras cruzadas |
| Ataxia |
Recesivo
|
No repara roturas de una cadena |
| Agamaglobulinemia |
Recesivo
|
Linfomas y leucemia |
| Síndrome linfoproliferativo |
Recesivo
|
Linfomas y leucemia aguda |
| Síndrome de cáncer familiar |
Dominante
|
Cánceres de varios órganos |
Estado
fisiológico
Embarazo.
El embarazo es un estado fisiológico durante el cual hay grandes
cambios en las actividades de las hormonas sexuales y esto tiene
un gran influencia sobre los efectos tóxicos de las substancias
en la madre gestante y el feto en desarrollo. La actividad de varias
enzimas de biotransformación decrecen durante el embarazo afectando
la toxicidad de algunos agentes.
En
varias especies, el nivel de actividad de la monooxigenasa microsomal
y la del citocromo P-450 en el hígado, decrecen durante el embarazo.
En humanos la inhibición del sistema oxidasa mixta hepática puede
ser la causa de que se retrase la eliminación de cafeína al final
de la gestación, cuando los niveles pueden llegar a ser tres veces
mayores que la concentración que normalmente se alcanza en hembras
no gestantes.
La
velocidad de filtración glomerular se incrementa en un 30-50% y
el flujo de plasma se incrementa aproximadamente en un 25%. Estos
valores regresan a sus niveles normales después del parto. Así que
las exposiciones a substancias que se eliminan por excreción renal
pueden resultar en toxicidad reducida durante le embarazo y regresar
a valores normales después del parto.
Edad.
Se ha demostrado que los neonatos y los animales muy jóvenes, en
general, son más susceptibles a los tóxicos lo que se atribuye a
deficiencias en varias enzimas de destoxificación. El cloranfenicol
es más tóxico para infantes, debido a que no han desarrollado completamente
la capacidad para formar glucurónidos. No todas las substancias
son más tóxicas para esta edad. Ciertas substancias, sobre todo
los estimulantes del SNC, son menos tóxicas para los infantes. Se
ha reportado que el LD50 de DDT es 20 veces mayor en
ratas recién nacidas que en adultas. Quizá esto proteja a los infantes
de la contaminación con DDT de la leche. La disminución de la toxicidad
es debida a la ausencia de ciertas enzimas de bioactivación.
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Tabla
2.4.2.D.- Efecto de la Edad en la Toxicidad.
A.
Características en los Niños
pH
neutro y tiempo prolongado de vaciado del estómago
Reducción en la capacidad renal
Aumento en la absorción percutánea
Mayor proporción de agua corporal
Menor capacidad de formar ligandos con proteínas
Menor glucuronidación y actividad microsomal hepática
B.
Cambios Fisiológicos en los Ancianos
Múltiples
enfermedades
Deficiencias nutricionales
Alta proporción de grasas
Mayor vida media de drogas en el plasma
Reducción en la eliminación renal
Reducción en la capacidad de ligar compuestos a las proteínas
plasmáticas
Disminución de la absorción gastrointestinal
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Aparte
de las diferencias en biotransformación, hay otros factores que
influyen. Ciertos tóxicos se absorben más rápido por los organismos
jóvenes. Los infantes absorben de cuatro a cinco veces más plomo
y 20 veces más cadmio que los adultos. El subdesarrollo de los mecanismos
de excreción produce acumulación de tóxicos y medicamentos en los
neonatos. En este estrato etáreo se presenta acumulación de penicilina
y tetraciclina y mayor susceptibilidad a la morfina y esto se atribuye
a que la barrera sangre-cerebro es menos eficiente.
Los
individuos viejos, sean animales o humanos, también son más susceptibles
a ciertas substancias. El efecto de la senectud sobre la toxicidad
se ha estudiado muy poco, sin embargo se considera que se debe a
la disminución de la capacidad de destoxificación y a la diminución
de la excreción renal. La distribución de los tóxicos también puede
cambiar por el incremento en grasa y la pérdida de agua corporal.
La Tabla 2.4.2.D (A) presenta una lista de los factores fisiológicos
que tienen efecto sobre la toxicidad en organismo jóvenes y también
enlista algunos cambios fisiológicos que ocurren con la edad y que
afectan la toxicidad.
La
edad es el factor de riesgo más importante. Los neoplasmas son responsable
de menos del 10% de las muertes de menores de 15 años, mientras
que la incidencia de cánceres aumenta a más del 50% en los mayores
de 75 años. Se piensa que la disminución con la edad, tanto de la
capacidad de reparar daños en el ADN como de eliminar las células
transformadas, son las causas de este fenómeno.
Estado
Hormonal. El desbalance en hormonas sexuales altera la susceptibilidad
a tóxicos.
El
hipertiroidismo, hiperinsulinismo, adrenalotomía, y la estimulación
del eje pituitaria-adrenales se ha demostrado en ratas, que modifican
el efecto de ciertos tóxicos. Los efectos de estas hormonas sobre
la toxicidad, están menos estudiados y entendidos que el de las
hormonas sexuales.
Los
efectos de los tóxicos, a menudo muestran un patrón circadiano,
que se considera está relacionado con el ciclo de luz. Se han observado,
principalmente en roedores, ciclos circadianos, en la susceptibilidad
a tóxicos que se pueden deber a cambios bioquímicos que siguen estos
ciclos tales como niveles hormonales y niveles de citocromo P-450.
Aunque los cambios, en toxicidad parecen estar relacionado con el
ciclo de la luz, probablemente estén más relacionados con otros
hábitos del animal, tales como la alimentación que también siguen
el mismo ciclo.
Obesidad.
La obesidad se define como el exceso de tejido graso en comparación
con los valores normales para la edad y sexo. La mayoría de los
obesos, además de tener incrementada la cantidad de grasa, también
tienen incrementada la masa de tejido magro con respecto a los individuos
de peso normal de la misma edad, altura y sexo. La obesidad es lo
suficientemente común como para constituir un serio problema médico
y de salud pública.
La
mayoría de los estudios toxicológicos se han hecho en individuos
de peso normal y puede ser peligroso extrapolar los datos a los
obesos. Tal como se ha propuesto el ajuste de dosis de medicamentos
para pacientes obesos, se considera que también deben de hacerse
ajustes similares en la evaluación de la toxicidad.
La
absorción de tóxicos y otros xenobióticos parece que no es afectada
por la obesidad. Las biotransformaciones tales como, la oxidación,
reducción y conjugación no se afectan con la obesidad.
La
modificación farmacocinética más obvia que se debe de hacer es en
la distribución de la substancia en los tejidos. En individuos de
peso normal la velocidad de perfusión sanguínea en grasa es menor
que en tejido magro. En obesos se ha demostrado que el flujo de
sangre por gramo de grasa es significativamente menor que en individuos
delgados. Así pues; el flujo sanguíneo en tejido adiposo de obesos
será mucho menor que en tejido magro y los tóxicos tendrán una mayor
tendencia a acumularse en el tejido adiposo.
Los
niveles de citocromo P-450, como tendencia general, son mayores
en obesos.
Estado
de Salud. El hígado es el órgano principal en la biotransformación
de tóxicos. Los padecimientos hepáticos tienen un gran efecto sobre
la destoxificación. La hepatitis crónica y aguda, la cirrosis hepática
y la necrosis hepática disminuyen la capacidad de biotransformación,
normalmente entorpeciendo la oxidación, acetilación, glucuronidación
e inhibiendo varias estearasas.
Las
enfermedades renales también afectan la toxicidad de las substancias
químicas debido a que distorsionan el metabolismo y la función de
excreción del riñón.
Las
enfermedades cardiacas incrementan la toxicidad, debido a que entorpecen
la circulación hepática y renal, afectando las funciones metabólicas
y excretoras de estos órganos.
Las
enfermedades del tracto respiratorio hacen a los sujetos más susceptibles
a los contaminantes del aire tales como el SO2 .
El
incremento y la disminución de temperatura corporal incrementan
la vida media de los tóxicos en el organismo.
Dieta
y estado nutricio. Muchos de los constituyentes de los alimentos
que consumimos influyen sobre el metabolismo y disposición de los
compuestos exógenos. Las interacciones directas de algunos nutrimentos
con tóxicos antes de la ingestión o dentro del TGI pueden hacer
que se disminuya la toxicidad y las deficiencias nutricionales pueden
incrementar la toxicidad de una substancia.
La
influencia de los nutrimentos sobre la toxicidad se puede deber
a: alteraciones en la velocidad de absorción e ingreso, formación
competitiva de enlaces con proteínas, cambios en las tasas metabólicas
y de destoxificación y modificaciones de la eliminación renal.
Como
se mencionó antes, una de las rutas más importante de biotransformación
de tóxicos es catalizada por el sistema de Oxidasas de Función Mixta
(OFM) en los microsomas.
La
deficiencia en ácidos grasos esenciales reduce la actividad OFM.
La
deficiencia de proteínas y el exceso de carbohidratos produce los
mismos resultados. La deficiencia de proteínas también afecta la
biotransformaciones Fase II, debido a que limita la disponibilidad
de cisteina que se necesita para la biosíntesis de PAPS y GSH.
Las
proteínas dietarias influyen fuertemente en la respuesta del organismo
a muchos compuestos incluyendo plaguicidas y micotoxinas. Se ha
demostrado con animales que una dieta alta en proteínas incrementa
la actividad OFM, incrementando la tasa metabólica y la velocidad
de eliminación de estas substancias peligrosas. Las ratas en dieta
deficiente en proteínas son más susceptibles a los efectos tóxicos
agudos de la aflatoxina B1, un hepatotóxico muy potente.
Por otro lado, la deficiencia de proteínas generalmente reduce la
tumorogenicidad de los cancerígenos, incluyendo la aflatoxina B1.
En
general, la deficiencia en vitaminas A, C y E deprime la actividad
de las monooxigenasas y la deficiencia en tiamina produce el efecto
contrario.
La
deficiencia de vitamina A incrementa la susceptibilidad del tracto
respiratorio a cancerígenos.
La
deficiencia de una o varias vitaminas del complejo B disminuye la
actividad P-450 (algunas de las isoenzimas) y la UDP-glucuroniltransferasa.
Las deficiencias de riboflavina causan el incremento del nivel de
actividad citocromo P-450 y la reducción de la NADPH-citocromo P-450
reductasa.
Los
alimentos también contienen cantidades apreciables de compuestos
que son inductores de OFM, tales como las flavonas, xantinas e indoles.
Una dieta rica en indoles produce un incremento de las tasas metabólicas
de la oxidación y salida de xenobióticos del plasma. Es posible
que la inducción de estas rutas metabólicas inhiba la carcinogénesis.
El
DDT y los BPC, en ocasiones presentes en los alimentos como contaminates,
son inductores potentes.
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