| 2.5.2.2
Efectos Cancerígenos
Los
índices de toxicidad para cancerígenos que se encuentran publicados
son el peso de la evidencia y el factor de pendiente.
La
mayoría de los estudios experimentales para determinar la capacidad
de una substancia para inducir cáncer, se hace con animales de laboratorio
a concentraciones del cancerígeno mucho más altas de las que se
podrían presentar en las exposiciones a tóxicos ambientales. Esto
se hace porque, a concentraciones bajas se necesitan lotes experimentales
muy grandes en experimentos de larga duración. Se han hecho experimentos
con decenas de miles de roedores con duración de varios años. Para
obtener datos a más corto plazo y con un número más reducido de
animales se tienen que hacer experimentos en los que la concentración
del tóxico sea varias órdenes de magnitud mayores que las que el
hombre pueden encontrar en el medio ambiente. En los estudios de
carcinogénesis experimental se utilizan dosis similares a la máxima
dosis tolerable, que es la dosis que el animal de laboratorio puede
tolerar sin que presente síntomas de intoxicación que induzcan estados
de enfermedad diferentes al cáncer.
Concepto
de no-tolerancia. La carcinogénesis es un fenómeno para el cual
no se considera apropiado el concepto de tolerancia. Se supone que
un número reducido de eventos a nivel molecular puede producir cambios
en una célula que pueden conducir a una proliferación descontrolada
y eventualmente a un estado clínico de enfermedad. Por lo tanto,
no existe un nivel de exposición en el que un cancerígeno no presente
una probabilidad, no importa que tan pequeña, de originar un cáncer.
Esto quiere decir que no hay dosis que se considere libre de riesgo.
Lo
anterior, se aplica a los cánceres formados por el mecanismo de
genotoxicidad. Los cánceres inducidos por mecanismos diferentes
al anterior, como podría ser la elevación de la incidencia de cáncer
debido a que el tóxico acelera la reproducción celular sin afectar
la integridad del ADN, presentan un comportamiento similar al de
los tóxicos no cancerígenos y el índice de toxicidad más adecuado
en este caso es la dosis de referencia DdR.
Peso
de la evidencia. Es una evaluación de la información existente
para determinar si un compuesto se puede considerar como cancerígeno
para humanos. La información se caracteriza en forma separada, la
proveniente de estudios humanos y animales, como suficiente, limitada,
inadecuada, inexistente o evidencia de no efecto. En base a esta
información la substancia se asigna a uno de los grupos que aparecen
en la Tabla que sigue
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Tabla 2.5.2.A. Clasificación de la Cancerogenicidad por Peso
de la Evidencia.
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| GRUPO |
DESCRIPCION |
A
B
B1
B2
C
D
E |
Cancerígeno para Humanos
Probable cancerígeno para Humanos
Hay información limitada con humanos
Hay información suficiente en animales pero no con humanos
Posible cancerígeno humano
No clasificable como cancerígeno para humanos
Evidencia de no-carcinogenicidad para humanos |
La
clasificación de peso de la evidencia que se presenta en esta tabla,
se basa fundamentalmente en la demostración experimental de que
la substancia produce tumores.
En
la actualidad se ha propuesto una alternativa diferente para clasificar
los cancerígenos en función de la información experimental disponible.
En esta clasificación las substancias se agrupan en tres grandes
categorías: 1.-Cancerígeno Comprobado/Probable, 2.-No se ha probado
que sea cancerígeno y 3.- No es probable que sea cancerígeno.
Se
propone que se le de peso a los resultados obtenidos en estudios
de genotoxicidad in vitro y que no se dependa exclusivamente
de los resultados de estudios de tumorogénesis. Después de asignar
la substancia a cualquiera de los 3 grupos, se hace una descripción
resumida de la base experimental para clasificar la substancia en
esa categoría.
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