|
2.5
Relacion dosis-respuesta
En
las secciones 2.3 y 2.4 se presentaron los conceptos e información
que nos explica la respuesta tóxica y su variabilidad en función
de lo que sucede dentro del organismo. Se describió lo que pasa
desde que el tóxico llega a la superficie de absorción hasta que
llega al órgano blanco, las características del daño causado cuando
sus defensas son vencidas y como el organismo se defiende de la
agresión química.
En esta
sección se van a tratar los aspectos cuantitativos de la relación
que existe entre la respuesta tóxica y la dosis suministrada.
La correspondencia
entre la cantidad de tóxico y la magnitud del efecto es lo que se
conoce como la relación dosis-efecto o dosis-respuesta, y tal como
se mencionó antes, es uno de los conceptos centrales de la toxicología.
La mayoría
de los estudios de la relación dosis/respuesta se ha hecho para
determinar los efectos terapéuticos de drogas en experimentos de
tipo farmacológico. Lo anterior se refleja en cierta manera en el
vocabulario científico que se usa para describir esta relación.
Lo que
se denomina efecto o respuesta tóxica es un cambio orgánico permanente
que debe de poder ser medido en el componente bajo estudio y tener
un valor de cero cuando la dosis es cero. La medición puede
hacerse a diferentes niveles; molecular, celular, órgano, organismo,
pero independientemente del nivel, el efecto debe ser medible.
La magnitud
y tipo de los efectos adversos producidos dependen de la duración
de la exposición. En algunas ramas de la toxicología, se les dan
nombres diferentes a la longitud de las exposiciones a las que se
acostumbran en toxicología ambiental. Por ejemplo; en farmacología
las exposiciones se denominan de la forma siguiente: las exposiciones
agudas se refieren a exposiciones de menos de 24 horas y usualmente
a una sola dosis, las exposición subagudas corresponden a exposiciones
de uno a tres meses; y las exposiciones crónicas corresponden a
exposiciones por más de tres meses o una determinada fracción del
tiempo de vida normal del organismo en estudio.
La frecuencia
de administración es también muy importante y la respuesta tóxica
se incrementa cuando:
- la velocidad de absorción es más grande que la velocidad de
eliminación
- cuando el intervalo de dosificación es menor que el tiempo
requerido para una eliminación completa
cuando la velocidad de reparación del daño es menor que la velocidad
de producción del daño.
|