|
3.2.1.1
Descripción del sitio
El
sitio se describe en función de las variables que puedan tener influencia
sobre la movilidad de los tóxicos y los niveles de contaminación.
Las variables físicas y químicas que se evalúan son las que se utilizan
para alimentar los modelos de transporte y destino y estimar las
dosis suministradas.
Las características físicas importantes del escenario de exposición
son: clima, vegetación, topografía, edafología (composición y estructura
de suelos) y geohidrología (estratos en el subsuelo, acuíferos subterráneos
y corrientes superficiales).
En lo que se refiere al suelo y al subsuelo es conveniente describirlos
en función de la humedad, pH, contenido de carbono orgánico y presencia
de otros intercambiadores de iones. Los modelos para representar
el desplazamiento de los tóxicos en este estrato incluyen tales
variables. El conocimiento del tipo de suelo puede ayudar a predecir
la producción de polvos transportables. La posición de los acuíferos
con respecto al nivel de la superficie es también una variable importante.
Un nivel friático muy somero puede incrementar la probabilidad de
que un tóxico presente en el suelo emigre hacia el acuífero.
Los datos climatológicos permiten estimar la persistencia de los
tóxicos en el ambiente, los posibles desplazamientos por acarreo
de polvos y gases por los vientos y junto con la topografía los
desplazamientos en corrientes superficiales.
Las características químicas importantes son: la identificación
y cuantificación de las substancias que se saben o se sospecha que
son tóxicas para los humanos, que se encuentren en uno o más medios
de los que integran el sitio o que pueden salir del mismo. Los datos
se obtienen experimentalmente en trabajo de campo, analizando los
distintos medios con los que puede entrar en contacto la población.
A esta actividad se le denomina "Muestreo o Monitoreo Ambiental."
La recopilación de información y el muestreo se deben de planear
para que al principio del trabajo se generen datos que permitan
desarrollar una comprensión general del sitio, y así poder dirigir
las esfuerzos subsiguientes para obtener sólo los datos que sirvan
para llenar las lagunas remanentes de información. En esta forma
se minimizará la recolección de datos innecesarios y se maximizará
la calidad de los datos obtenidos.
La información físicoquímica del sitio se utiliza para identificar
las posibles rutas y vías de exposición, así como para calcular
las dosis suministradas.
|