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3.3.2.1
Información sobre toxicidad
La
información sobre toxicidad es crítica en el proceso de evaluación
de riesgos, sin embargo, la cantidad de datos sobre toxicidad es
muy limitada y no es fácil estimarla. La derivación e interpretación
de los índices de toxicidad requiere de experiencia.
La EPA acumula información sobre la potencialidad de que un determinado
compuesto sea un tóxico (cancerígeno o no-cancerígeno). Puede provenir
de estudios epidemiológicos controlados, estudios clínicos, estudios
fármaco-toxicológicos con animales experimentales, así como, información
de apoyo provenientes de estudios in vitro y estudios comparativos
entre estructura y actividad.
Los resultados de los estudios epidemiológicos bien diseñados y
conducidos que muestran una correlación positiva entre un agente
y una enfermedad, presentan la evidencia más convincente de que
el compuesto es un tóxico para humanos. Las bases de datos sobre
toxicidad contienen muy poca información de efectos tóxicos observados
en humanos, porque normalmente las exposiciones no son intencionales
y por lo tanto no son estudios controlados.
Si no se cuenta con información proveniente de estudios con humanos,
lo que se hace es inferir el potencial de una substancia para producir
efectos adversos en el hombre, a partir de información obtenida
con mamíferos experimentales (ratas, ratones, conejos, cuyos, perros
o monos).
Hay ocasiones en que las observaciones con animales son de relevancia
incierta para humanos. Se considera más probable que un agente tendrá
efectos adversos en el hombre, si éstos se observan en diversos
experimentos con animales de diferente especie, cepa, en ambos sexos,
y por diferentes rutas de exposición. Se le da más credibilidad
a los resultados, si se tiene información proveniente de estudios
de metabolismo comparado, que demuestren que la substancia experimenta
biotransformaciones similares en el animal de laboratorio y en el
hombre.
Los estudios de los efectos de un compuesto sobre poblaciones microbianas
y células en cultivos de tejidos proporcionan información sobre
su toxicidad. Por ejemplo; se refuerza la sospecha de que un compuesto
es cancerígeno si se demuestra in vitro que produce daño
al ADN, aberraciones cromosomales, transformación de células y es
mutagénico. Estos resultados también dan información sobre el mecanismo
potencial de carcinogenicidad. Por otro lado, los resultados negativos
en estos estudios de genotoxicidad de corta duración, no se consideran
que son suficientes para desechar los resultados obtenidos en estudios
de carcinogenicidad de larga duración con animales.
Los estudios de Estructura-Actividad (o sea la predicción de actividad
toxigénica basada en el análisis de la estructura química) son otra
fuente potencial de información de apoyo. En algunos casos, se usa
la información sobre toxicidad de un compuesto para estimar la actividad
de otro compuesto de estructura parecida para el que no existe información
experimental.
La EPA está estudiando la adopción de nuevos lineamientos para hacer
la evaluación de riesgos de cáncer en sitios contaminados. La metodología
actual está basada en los conocimientos que existían hace más de
10 años, está modificándose para dar mayor peso a los estudios de
genotoxicidad, reflejando el incremento en la confianza que se tiene
en el resultado de estos estudios, después del desarrollo, durante
esta década, que han experimentado las distintas técnicas de laboratorio.
El primer paso en la evaluación de la toxicidad es obtener la información
sobre los daños que pueden producir los tóxicos presentes en el
sitio. Se obtiene la información sobre peso de la evidencia de que
el compuesto es cancerígeno humano o tóxico para el desarrollo,
así como los índices que corresponden a los distintos modos de acción
de la substancia (cancerígenos, no-cancerígenos, tóxicos para el
desarrollo) correspondientes a los distintos períodos de exposición
y vías de exposición.
La mayoría de los índices de toxicidad publicados se calcularon
en base a los niveles de efectos críticos observados experimentalmente,
en donde se midieron las dosis suministradas y no las dosis absorbidas.
Cuando se obtienen valores calculados usando dosis absorbidas, es
necesario transformarlos a valores equivalentes en dosis suministradas.
La EPA ha hecho el trabajo de analizar la información toxicológica
de buena calidad que existe y la ha acumulado en varias tablas electrónicas
para consulta en línea o en publicaciones periódicas. Estas tablas
constituyen las mejores fuentes de información sobre índices de
toxicidad disponible. Las más importantes son:
Sistema
IRIS. IRIS (Integrated Risk Information System) es una base
de datos que contiene información actualizada sobre toxicidad y
la normatividad para el uso de numerosas substancias. Sólo está
disponible para consulta en línea y se puede accesar desde la página
electrónica de la EPA.
IRIS contiene los valores verificados de las DdR y de los Factores
de Pendiente y especifica el nivel de incertidumbre usados en la
derivación de DdR.
La base de datos consiste de una colección de archivos que se van
actualizando a medida que la información científica se revisa. Se
tiene un archivo por cada substancia. Se agregan nuevos archivos
a medida que la información va estando disponible. Hasta 1998, se
cuenta con archivos para más de 500 substancias.
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Los
archivos contienen la siguiente información cuantitativa arreglada
en las siguientes categorías:
- DdR
crónicas para vía oral e inhalada
- Factores
de Pendiente y Unidades de Riesgo para exposición crónica
por vía oral o por inhalación
- HA
para agua potable
- Resúmenes
de la normatividad que aplica la EPA
- Datos
suplementarios sobre peligros agudos para la salud, así
como información físicoquímica
- Bibliografía
sobre los estudios toxicológicos hechos con la substancia
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La
base de datos IRIS no contiene información sobre toxicidad a niveles
de exposición mayores que los efectos críticos.
Con el propósito de ejemplificar el contenido de los archivos en
la base IRIS se presenta en el apéndice la impresión del archivo
del arsénico tal como aparecía a mediados de 1998.
Los índices que están esperando la decisión de los grupos de trabajo
para ser declaradas como valores verificados se les conoce como
índices interinos y no aparecen en IRIS.
Tablas
HEAST. Las tablas HEAST (Health Effects Assessment Summary Tables)
contienen información sobre DdR y Factores de Pendiente interinos,
así como otros datos de toxicidad de algunas substancias. Tienen
información bibliográfica sobre estudios de toxicidad. Estas tablas
son de gran utilidad cuando la información que se necesita no se
encuentra en IRIS. Las tablas se publican trimestralmente.
Otros
Documentos. Cuando no se encuentra información, en las fuentes
arriba mencionadas, sobre la toxicidad de la substancia de interés,
se pueden consultar otras publicaciones que contienen información
general, tales como los documentos que especifican criterios de
calidad de agua potable y pureza del aire.
La ATSDR (Agency for Toxic Substances and Disease Registry) publica
una serie de documentos que se llaman Perfiles Toxicológicos. Contienen
información general sobre toxicidad y niveles de exposición asociados
con letalidad, cáncer, genotoxicidad, neurotoxicidad, toxicidad
para el desarrollo y la reproducción, inmunotoxicidad y toxicidad
sistémica (hepática, renal, respiratoria, cardiovascular, gastrointestinal,
hematológica, músculo-esquelética y dermo/ocular). Los Perfiles
contienen información sobre los efectos tóxicos observados en el
hombre y en los animales, por ruta de exposición y duración (aguda,
intermedia, crónica). Los perfiles también incluyen capítulos sobre
propiedades físicoquímicas y métodos analíticos.
Los Perfiles Toxicológicos de ATSDR son adecuados para obtener información
en forma rápida de los efectos adicionales a la salud que puedan
ocurrir por exposiciones de mayor nivel que los que producen los
efectos críticos.
Es conveniente hacer notar que ATSDR y EPA definen en forma diferente
algunas de las variables que entran en el cálculo de los índices
de toxicidad. Es necesario tener cuidado al mezclar los datos provenientes
de estas dos fuentes de información.
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