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4.1
Proyecto de remediación
La
limpieza de un sitio que contenga substancias tóxicas sólo se justifica
si la presencia de los tóxicos representa un peligro para la salud
de la población. Esto quiere decir que antes de proceder a eliminar
o controlar las substancias tóxicas en el ambiente, se deben evaluar
los riesgos que representan, si no se les controla en forma adecuada.
La
restauración ambiental de un sitio contaminado, o sea la reducción
de las exposiciones a niveles tolerables, puede ser un trabajo muy
grande y de alto costo cuya magnitud depende fundamentalmente de
lo siguiente:
- características
del sitio
- aspectos
legales y normativos
- sponibilidad
de tecnologías adecuadas para tratar el problema
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Así
pues, el proceso de limpiar un sitio debe estar perfectamente justificado
y diseñado con todo cuidado.
Antes
de iniciar trabajos de restauración ambiental es necesario hacer
un proyecto que defina el proceso que se va a seguir y, estime la
relación costo/beneficio de la restauración.
La
elaboración del proyecto normalmente incluye trabajo de campo en
el sitio contaminado, trabajo de laboratorio y trabajo de gabinete.
El
trabajo de campo consiste fundamentalmente en la caracterización
del escenario de exposición, incluyendo el muestreo del sitio y
la identificación de las poblaciones en peligro potencial.
El
trabajo de laboratorio consiste en el análisis de las muestras ambientales
y la realización de las pruebas de tratabilidad de las muestras
de medios contaminados que se desean limpiar. Las pruebas de tratabilidad
tienen por objeto, determinar experimentalmente si la tecnología
que se seleccione para restaurar el sitio es realmente la adecuada
para hacer el trabajo. En algunas ocasiones, cuando no se encuentra
publicada la información toxicológica necesaria y no se pueden modelar
estimaciones confiables, se tienen que hacer estudios toxicológicos
de laboratorio.
El
trabajo de gabinete consiste fundamentalmente en la obtención y
procesamiento de información, selección y uso de modelos matemáticos
para predecir transporte y propiedades de las substancias tóxicas.
Con el trabajo de campo y de laboratorio, más la información obtenida
se hace la evaluación de riesgos y se toma la decisión de intervenir
o no el sitio.
En
caso de que se decida la intervención, se establecen las metas de
reducción de los niveles de exposición, se analizan las alternativas
tecnológicas disponibles para destruir o confinar las substancias
peligrosas, seleccionando la más adecuada. Se termina el proyecto
de remediación con la elaboración del plan de operaciones en el
que se establecen los trabajos a realizar desde la preparación del
terreno, la limpieza de los medios que contienen las substancias
tóxicas, hasta el cierre del sitio.
La
elaboración de los proyectos de restauración es un trabajo multidisciplinario
que requiere de aportaciones de científicos, ingenieros y técnicos
de muy diversas disciplinas (toxicólogos, químicos, médicos, meteorólogos,
geólogos, hidrólogos, etc.) con experiencia amplia en el campo de
evaluación de riesgos y en restauración ambiental.
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