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Estimación de índices de toxicidad
La selección de parámetros fisiológicos o bioquímicos para estimar
el estado de salud de peces en cultivos experimentales, o sea biomarcadores
es, en la actualidad, un campo de investigación muy activo. Aún
no se llega a un acuerdo sobre cuál es la respuesta tóxica más adecuada
a medir en la determinación de índices toxicológicos para utilizarse
en evaluación de riesgos ambientales.
Se
ha estado tratando de identificar la especie de pez que se pudiera
considerar "la rata blanca acuática" para hacer la determinación
experimental de índices de toxicidad y extrapolar estos valores
a otras especies más difíciles o imposibles de crecer en el laboratorio.
Para
hacer la extrapolación entre especies de peces se han propuesto
algunos modelos sencillos en los que se hace el uso de los pocos
valores de CMAT determinados experimentalmente y de las bases de
datos más amplias de valores de LC50 disponibles. Se calcula un
"factor de aplicación" o "FA" para la especie en la que se conocen
los dos parámetros para una determinada substancia:
El
CMAT de la especie para la que no se ha determinado experimentalmente
este parámetro pero que se conoce su 96LC50 para el mismo compuesto,
se estima de la siguiente manera:
También
se ha propuesto estimar las concentraciones máximas ambientales
tolerables, sólo en base a las LC50. Para plaguicidas degradables
se propuso usar un valor igual al 5% de la 96LD50. Para otras substancias
se han propuesto valores muy diferentes que van desde el 10% de
la 48LC50 hasta 96LC50 x 10-4, aunque este último valor se considera
que es sobreprotector. Desde luego que es mucho mejor la determinación
del CMAT en experimentos crónicos a concentraciones subletales,
porque incluye observaciones en todos los estadios de desarrollo.
Algunos
investigadores critican las pruebas toxicológicas hechas en acuarios
en los que se estudia la exposición de una sola especie a un solo
tóxico. Consideran que estas pruebas de laboratorio, no arrojan
resultados que se puedan considerar subrogados de los que se podrían
observar en los ambientes naturales. En el ecosistema podría ser
que la biodisponibilidad no fuera la misma que cuando el tóxico
se encuentra totalmente disuelto en el agua en el ambiente experimental.
Por ejemplo; en el ecosistema el tóxico se puede distribuir a los
sedimentos y partículas en suspención, la temperatura y la concentración
del oxígeno disuelto pueden variar de un lugar a otro y también
cambiar con el tiempo siguiendo un ciclo circadiano. La sobrevivencia
de la especie en estudio puede verse afectada si el cambio de comportamiento
lo convierte en una presa más accesible.
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